Cork / Corcaigh
Un condado lleno de atractivas costas
El condado de Cork es el más grande de todos los de Irlanda, situado en el Sudoeste de Irlanda y en la provincia de Munster. Tiene un litoral ancho y escarpado con muchos pueblos y aldeas interesantes.
La bella combinación de ríos, lagos, montañas, acantilados y fantásticas calas, hacen de este condado un sitio paradisíaco.
Uno de los atractivos de Cork es la costa. Los numerosos acantilados que se precipitan al mar esconden numerosas calas, en las que si el tiempo lo permite puedes disfrutar de ellas. La mayoría de las playas son de una fina arena blanca y han sido distinguidas con la bandera Azul de la Unión Europea.
Su capital del mismo nombre es la ciudad más grande de la república de Irlanda después de Dublín, la ciudad fue fundada por San Finbarr que construyo un monasterio allí en el Siglo VII, se sitúa a orillas del río Lee. En numerosos hogares se habla el gaélico, por lo que es fácil ver direcciones en la carretera escritas en este idioma.
Al sur de la ciudad se encuentra el aeropuerto Internacional de Cork y el puerto trasbordador de Ringaskiddy que sirve a los puertos de Swansea, La Havre y Roscoff.
Sus puentes asimétricos y sus calles empedradas siguen dándole un toque especial. Es famoso su aire de ciudad cosmopolita aunque no por ello deja de mostrar su lado rural, que en realidad posee toda la isla esmeralda. Alberga una parte de la Universidad Nacional de Irlanda. La capital produce cerveza, licores, productos químicos, automóviles y telas. En abril la ciudad es tomada por el festival Coral Internacional y en octubre por los festivales de Cine y Jazz.